martes, 2 de febrero de 2016

Capítulo 8: Pesadilla


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Expectativa: -Shery Sun-

La coneja estaba apoyada contra el muro de madera de árbol, abrazando sus propios brazos, me olvidé mencionar que esta vestía un enterizo, una prenda que dejaba al desnudo sus piernas, sus brazos y una pequeña parte posterior de su espalda, se veía que ella tenía frío, bueno, debía tenerlo, había una tormenta aproximándose ahí afuera. Yo no tenía problema con el frío, mis prendas oscuras de tela cálida jamás me lo permitían, creo que todos deberían pensar en esto del tiempo atmosférico, pero no lo hacen.

Incomoda al silencio, me arriesgué al hablarle.

Shery: ¿Estás bien? *pregunté entre el sonido de la lluvia, algo interesada*
¿?: Sí… *dijo en un suspiro, con los ojos caídos* Estoy bien, no te preocu-u… *empezó a exhalar*

Ella alzaba su cabeza en cada exhalación, su cara cambió completamente, sus ojos se entre-cerraban, su boca se ampliaba y su nariz se arrugaba, eso me dio el aviso de que ella iba a estornudar y lo hizo. Un estornudo de ratón, muy gracioso por cierto. Hizo un suspiro de alivio, limpió su nariz con el torso de su mano y volvió al mismo estado de antes, una en la que solo dejaba ver media parte de su rostro.

Sentí que debía hacer algo, algo justo, es decir, ya dije que mis prendas eran todas de una tela cálida así que si me sacaba una… no importaría mucho. Me saqué mi chaqueta y la coneja alzó la mirada, esperando una verificación de lo que estaba viendo, no fuese mentira, o eso yo interpreté.

Shery: Toma *dije suavemente, ofreciéndosela*
¿?: ¿Qué? *exclamó boqui-abierta*
Shery: Póntela, hace frío *ordené, acercándome un poco más para que no tuviera opción de negarse* Además, esta blusa amarilla que tengo puesta también es muy abrigada, no te preocupes por mí, sólo tómala.

Pasó unos segundos antes de que ella la tomase, la situó en su torso y brazos, por ese instante yo tenía razón, tal blusa era muy abrigada, mi nuca y mi espalda tapadas por mi propio cabello estaban en una temperatura normal, la madera no permitía que entrase mucho frío, lo cual era genial. Estaba feliz en ese momento por haber acertado tantas veces en mis decisiones, eso era un milagro, normalmente sería algo parecido a mitad bueno y mitad malo, pero hoy estaba siendo mayoritariamente bueno, estaba más que feliz, estaba en el gran punto del éxtasis, aunque no lo demostrase.

Algo me asustó, la maldita habló sin más, sin ningún previo aviso.

¿?: Disculpa preguntártelo de repente *dijo rascándose con un dedo su mejilla derecha* pero… me gustaría saber tu nombre *finalizó con una sonrisa leve*
Shery: ¿En serio? *pregunté, todavía asustada*
¿?: Sí, pues… me salvaste… me gustaría saber tu nombre *dijo esta vez, con un semblante tímido, algo que en serio me estaba tomando por sorpresa*
Shery: Bien… eh, soy… Shery, Shery Sun *dije, para luego percatarme que había estirado mi brazo, me pasmé, ni consideré el movimiento de ese brazo, tal vez el hábito de hacerlo era el causante…*
¿?: Angela Course *aceptó sonriente, mientras ella alzaba y bajaba ligeramente mi mano* Ahora… *inquirió, atroz* Desearía saber… *desacopló nuestras manos* ¿Qué estaba haciendo alguien como usted por aquí?

Mi corazón se agitó rápidamente, temblé un poco, temí en responderle, pero de todos modos, lo hice, casi atragantándome con mi propia saliva, dije sincera:

Shery: Estoy en una búsqueda *respondí casi tartamudeando*
Angela: ¿Qué clase de búsqueda? *dijo ahora sublime*
Shery: Espera un segundo… *dije con el ceño algo fruncido*

Busqué en mi mochila, en mi mochila… la que estaba en mi espalda y la cual no molestó ¿no molestó en ningún momento a esta coneja? ¿What the fuck? Me quedé en shock durante unos segundos, luego abrí y encontré la tabla, la saqué y se la entregué a la rubia.

Angela: ¿Qué es esto? *exigió suspicaz*
Shery: Una tabla geográfica de Mobius, *respondí arrogante* muestra exactamente donde está lo que estoy buscando.
Angela: ¿Qué estás buscando? *preguntó, suavizándose un poco*
Shery: Los 4 elementos *dije, empezando a hartarme de tantas preguntas*
Angela: ¿Hablas de Fuego, Agua, Tierra y Aire? *dijo lentamente, pasando sus dedos por la pantalla de la tabla, inspeccionando cada detalle que había en ella*
Shery: Algo así…
Angela: ¿Cómo entonces? *ordenó*
Shery: En realidad son Sanguíneo, Colérico, Melancólico y Flemático, pero son de cierta forma algo parecido a los anteriores.
Angela: Hm… *Ese sonido pensativo no me gustó del todo* ¿Y para que los buscas?
Shery: Ugh…

Todas esas preguntas me estaban asfixiando ¿Qué pasaba si le decía todo? ¿Escaparía de mi o no? Sinceridad maldita sea… sinceridad, fe… debía pensar en ello, simpatizarme con ella era un principio en estos instantes, decir la verdad, lo era…

Shery: El planeta del que vengo está pasando… por problemas *dije moviendo inevitablemente las manos*, fuerzas extrañas están atacando a los residentes, los reyes de los dos reinos pensaron que… lo mejor sería reunir a los elementos, ya que… según un libro escrito por nuestra diosa, estos traerán la armonía a nuestro planeta.

Miré hacia ella, sus ojos me estudiaban, me estremecí en mi interior, para no parecer asustada seguí hablando, esta vez con más fuerza.

Shery: El planeta Antares me envió a mi *me señalé a mí misma con el dedo* a buscarlos y llevarlos allá, pienso que tendré que hacer varias cosas, me aterra pero a la vez me encanta este trabajo encomendado, espero encontrarlos a todos lo más pronto posible *…creo que me abrí demasiado…*
Angela: Y hasta hoy… *pensó mirando hacia abajo por unos leves segundos* ¿Cuántos has encontrado? *cuestionó, fijándose en mí*
Shery: A uno.
Angela: ¿Quién es?
Shery: *suspiré*…Tierra.
Angela: ¿Y dónde está?
Shery: Justo aquí, *dije apegándome a ella* eres… tú *le susurré tocando el ícono de Tierra*
Angela: ¿Qué? *dijo y soltó la tabla, sentí como ella empezaba a vacilar con la idea de escapar*
Shery: Antes de nada *dije tratando de calmarme primero a mi*, por favor cálmate.
Angela: ¿De verdad crees que soy el elemento Tierra? *dijo mirándome como si estuviera ofendida ante mis palabras* ¿Acaso no pensaste en la posibilidad de que esa cosa este rota? *no, para nada*…Lo digo por el hecho de que en ningún momento de mi vida he podido manejar la tierra, ni siquiera se me vino a la cabeza el hacerlo *miró hacia afuera, viendo como yo tuve razón, una tormenta llegó*
Shery: No se trata exactamente de que tengas que manejar la tierra *concluí yo misma* solamente es tu elemento, tú eres… tú eres el temperamento Melancólico, *musité, alcé la mirada y esos ojos avellana inseguros, se encontraron con los míos * creo que si todos ellos se unen, formaran al equipo perfecto *dije, tomándola del hombro* por favor, ¡déjame llamar a los reyes para que ellos te lo expliquen de la mejor forma! *supliqué*

Dudó y dudó, se apreció desde su exterior como ella lo hacía en “secreto”, poco después, ella me enajenó.

Angela: No quiero hablar con ellos.
Shery: ¿¡Por qué no!? * inquirí decepcionada*
Angela: Porque te creo, no será necesario *contestó* Te ves sincera, parece como si no mintieras… *dijo, esta vez templada*
Shery: ¿En… en serio? *balbuceé, mi espalda con calor, mis emociones a tope, casi transformándose en una gran euforia*
Angela: Sí… *dijo palpando la tela de la chaqueta mientras contemplaba el aguacero* Será divertido *comentó sonriente* ya estaba desde hace unos días queriendo hacer algo interesante… *suspiró* me aburría con lo de siempre, y de pronto Sticks y los otros se presentaron. Fue emocionante cuando aparecieron, sobre todo con ese tal erizo Sonic *me miró todavía alegre y yo me callé, quería escucharla* no he hablado con ellos, solo me salvaron de un robot gigante extraño, sin embargo Sticks me tomó como bruja por cocinar en ese olla que yo mismo fabriqué *susurró casi dormida, su cabeza apoyada horizontalmente en sus rodillas, esta vez, mirando hacia mi* Y… ¿Dónde están los otros?

Todavía seguía en shock… esto debía ser una broma… trató de decir… ella conoció a Sonic, igual que yo, igual que yo... Pensé que me iba a notificar algo malo acerca de él, pero no, nada de ello.

Alcancé con nerviosismo la tabla, presioné el botón de Tierra y luego velozmente lo marqué en un “encontrado”… luego quise hacer algo tonto.

Le pedí cortésmente una foto, ella aceptó, sin problemas, la tomé con calma y la guardé en el archivo de Tierra. Me aparté de la somnolienta rubia, reposé mi cuerpo en el lugar anterior donde se encontraba, mi pulso tenso… mis emociones cayéndose… yo a punto de romperme…quería volver a casa…todo aquello sucedió justo después de que ella se durmió. Y la ansiedad,…nuevamente la ansiedad…que horror… ella me abrazaba al mismo tiempo que miraba la imagen de Fuego en la misma isla en la que me situaba, esa llama… toda naranja y roja. Sin pensarlo, aplasté en el ícono y observé sus opciones, las mismas que divisé en el cuadro de Tierra, sin embargo, no había notado el hecho de que estas tenían la opción de informaciónque admirable:

Datos Resumidos - Los Cuatro Elementos

Fuente: El libro de Melphramp

Aire/Sanguíneo: Este elemento vive la vida al máximo, camina ruidoso, expansivo y súper expresivo, siempre hiperactivo y cambiante, es infantil, tan divertido que al entrar en cualquier sala subirá el ánimo a todos con su gran optimismo, y tan sociable que se juntará, si le es posible, con medio mundo.
Fuego/Colérico: Este elemento es divertido, caluroso y optimista, competitivo hasta en la más mínima cosa, tiene un carisma difícil de igualar, puede valerse por sí mismo, tiene una mente práctica y aguda, es decidido y de firmes opiniones, estimula el ambiente con sus inacabables ideas, planes, metas, y ambiciones.
Tierra/Melancólico: Este elemento es inteligente, es un tipo analítico, abnegado, dotado y perfeccionista con una naturaleza emocional muy sensible, es tan variable que en un momento lo verás al punto álgido del éxtasis y al siguiente lo encontrarás en la más profunda depresión.
Agua/Flemático: Este elemento es tranquilo y calmoso, tiene un punto de ebullición tan elevado que casi nunca se enfada, es muy observador y paciente, parece que no sintiese nada pero en el fondo este tipo siente más emoción de la que aparenta, capaz de ver humor en cualquier situación cotidiana; mantiene una visión positiva de la vida.

Veremos si es tal y cómo lo dicen…

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Soy la pesadilla

Expectativa: -Xevul Lofater-

Déjenme hacerles una pregunta: ¿Este lugar no podría verse más espantoso?

Allí había neblina, una neblina que hacia los 5 metros de distancia tu no lograbas ver con buena claridad, tal nube oscura convertía el lugar antiguo y residencial a un lugar oscuro y abandonado.

Unos cuantos investigadores nos habían acompañado en ese entonces, querían recoger unas cuantas cosas que hayan pasado inadvertidas ante sus ojos, no sé qué podría haberse pasado de largo ante esos ojos tan indagadores.

Mientras, yo y mi columna no la estábamos pasando del todo bien estando en un lugar tan aterrador, Qkrenog no dejaba de moverse, estaba muy inquieto, justo en el momento en el que les llamaba la atención algo a los investigadores, Qkrenog se acercaba y preguntaba que encontraron, con una gran cara de amargado este se iba cuando esto parecía ser “inútil” o para nada “interesante”, él… es tan extraño a veces…

Tenía escalofríos, el clima en este lugar extrañamente había bajado, además del soplido del viento, la ruidosa voz de Qkrenog y sus tan tumultuosas pisadas, el lugar estaba en silencio, ese vacío… era tan escalofriantemente tranquilo.

Y lo fue.

De repente todo el lugar se oscureció, el sonido se fue, todos se fueron, no había nada más que el mismo pueblo y yo.

Tratando de calmar mi semblante atemorizado, di unos cuantos pasos y llamé a los otros, sin embargo, no obtuve respuesta. Seguí intentando, seguí gritando a la nada, sin ningún receptor recibiendo, yo me ponía cada vez más agobiado…

¿Qué diablos estaba sucediendo?

Observé a todas partes, buscando a alguien, algo, a Qkrenog, a algún investigador o guarda-espalda, encontré movimiento. Tan grande fue el deseo de tener compañía en un lugar tan pesado, que este deseo venció mi temor y me hizo caminar hacia la figura, esperando poder distinguir quien era la persona a la cual me acercaba, yo daba pasos lentos, no quería acercarme a algo desconocido tan pronto.

La figura se hizo más grande cuando se puso de pie, la figura mobian se encontraba de lado, desde la distancia se pudo notar una pronunciación en su pecho… esa cosa… era una mujer.

Xevul: Disculpe… Señorita *tartamudeé* ¿Usted sabe…? 

Traté de decir si ella sabía dónde estábamos, pero al hablar, yo esperaba más movimiento, pero no vibró ni se sacudió ante mi voz, siguió inmóvil, sosegada, igual que el espacio donde nos encontrábamos. Su cuerpo inerte me turbó, no se movía, no la veía bien y eso me estaba empezando a molestar.

Xevul: ¿…Señorita…? *pregunté, una vez más*
¿?: ¿Cómo estás Xevul~~…? *dijo ella, con voz siniestra y sugestiva*
Xevul: ¿Cómo…. sabe mi nombre…? *dije, cuidadoso en cada palabra*
¿?: Eres un rey… * aclaró, moviendo una de sus largas piernas*…Rey Agua… ¿no es así… *dio otro paso* Xevul? *dijo, en tono superficial* Todos~~ deben saber tu nombre… *se burló*

Ella siguió, su paso era lento pero también era seguro y fuerte, cada vez que se aproximaba más a mí, yo me alejaba, asustado de lo que pudiese suceder si se acercaba.

Miré hacia atrás con el temor de tropezar con algo, al voltear mi cabeza, ella ya no estaba. Redondeé el lugar otra vez con la mirada, ahora, con más pánico y nerviosismo, por sorpresa, la mujer esa me tomó por la nuca, su respiración suave y cálida, sus largas garras amenazando cortarme el cuello me ponía la piel de gallina…

¿?: No puedo creerlo… *rió fuertemente, mala suerte para mi oído* ¡hasta tu sangre huele bien! *explicó, aun riendo*

¿Hasta mi sangre huele bien?

No sabía de lo que hablaba hasta que noté una pequeña línea roja en mi hombro derecho… ella… me había rasgado sin yo haberme dado cuenta de ello… oh dios…

Xevul: *tragué saliva con algo de dificultad, luego, endurecí mi voz* ¿Quién eres?

Rió.

¿?: Oh… Xevul, eres tan estúpido… *bufó como imbécil* ¿Quién soy? *sarcástica, pasó su mano suavemente por mi pelo, al mismo tiempo que yo ya empezaba a vomitar* apuesto a que quieres saberlo *susurró en mi oído…* apuesto a que también quieres saber… *ríe divertida* quiénes somos… *finaliza asquerosamente burlona, apegando más sus sucias garras a mi cuello*

Quería vomitar, esta alta chica estaba siendo más que repugnante, me estaba hartando, calentando a tal punto que decidí explotar:

Cree un tipo de funda resistente fina de agua congelada dentro de una capa de mi piel, era un truco difícil y perfeccionado con los años, súper complicado, pero era necesario en este momento, ella amenazaba con matarme así que el protegerme sin que ella se diese cuenta, era algo muy justo.

De un momento a otro, agarré sus manos con fuerza, tiré de ellas e impacté felizmente a la asquerosa mujer contra el suelo, apenas lo hizo esta se desvaneció. No sabía que me sucedía, no sabía que pasaba, no sabía quién era ella…

Sin embargo, algo enorme apareció, una figura negra de ojos rojos escalofriantes se lanzó sobre mí, me impactó contra el suelo, el ente estaba mostrando sus largos colmillos mientras yo aún seguía intentando sacármela de encima casi delirando del miedo, supuse que era la misma tarada de antes por el mismo ritmo que tenía al hablar. Y yo… ya la estaba empezando a odiar…

¿?: …Cuidado con esas manos… mi rey~~… ejeje… *se burló, convirtiéndose de nuevo en una fémina agobiante* ¿No te parece grandioso este momento Lofater? *dijo con una voz, que sin razón alguna, hizo eco por el lugar*
Xevul: ¡¿Qué demonios eres?! *ordené asustado, mientras aún seguía forcejeando por salir*
¿?: *acercó más su rostro al mío, al punto de casi chocarse nuestras narices* ¿No te cae excitante este momento~? *susurró, meneándose lentamente contra mi entrepierna*…Debería gustarte… *vislumbró decepcionada mi rostro de terror*
Xevul: Déjame… *musité*
¿?: ..Je… *expresó, respiró y sonrío* sólo déjame decirte que todo esto se acabará…

…¿Se acabará?...

¿?: Y tú… mi rey… muy pronto estaremos juntos *explicó, plácida* para toda… la eternidad…
Xevul: No… *exclamé, quieto*
¿?: ………
Xevul: Yo jamás estaré con alguien tan desagradable como usted…no…nunca…

La mujer pelinegra y pálida se había quedado pasmada por unos instantes, molesta, llena de furia, se convirtió en un monstruo de gran boca y ojos fulminantes y sin pensarlo, ella me había devorado…

…Vacío… nada… cero… inexistencia… nulidad… falta… carencia… es lo que veía ahora…

Hasta que escuché una voz…

‘Xevul…’
Xevul… ¿Sabías que… soy la pesadilla?
‘La pesadilla que tanto te ama… cariño~~


La pesadilla… la pesadilla… no sé qué diablos sugería tales palabras de esa horrible mujer… pero de todas formas… no me gustaba…



Abrí los ojos, el color beige oscuro y opaco llegó a mis ojos, el sonido del motor de avión retumbo en mi cabeza y el nuevo color marrón rojizo comenzó a inundar mi pobre vista… era Qkrenog, observándome molesto mientras mi visión aun no era del todo nítida él habló:

Qkrenog: ¿Estás bien? *preguntó en tono carrasposo, cómo si le faltara el aire para hablar*
Xevul: ¿……Q-…Qué……? *logré decir, me sentía cansado, me sentía débil, no me sentía bien…*
Qkrenog: Xevul… *murmuró, mordiéndose el labio cómo si intentara resistir algo*… ¡Maldita sea! … *cabizbajo, ahogó un sollozo, luego de unos segundos dijo con esa voz afligida* perdimos unos cuantos inspectores… y otros… guarda-espaldas también………

¿De qué diablos estaba hablando? No le comprendía… ¿Cómo que habíamos perdido gente…? No me lo podía creer… sin embargo, cuando él dijo aquello, recién yo había notado ese pelo rojizo totalmente enmarañado, esas ropas rotas y todo su cuerpo… bañado en sangre.

Qkrenog: …Figuras… *se trabó por un instante*……… *pero, de todas formas, siguió*…oscuras…algo parecido a unas sombras aparecieron, en el momento que sucedió… tú ya te encontrabas tirado en el suelo *pasó su antebrazo por sus ojos, limpiando algunas cuantas pequeñas lágrimas* supongo que… te atacaron primero a ti…

De la nada, oí otra respiración, una cercana a nosotros. El ogro miró hacia el lugar de origen, pestañeó para volver a mí, con su boca abierta anunciando que iba a decirme algo, me hizo sentir algo ansioso por saber qué.

Qkrenog: …Ni mis guardias ni los tuyos pudieron enfrentarlos… *dijo, en un tono tan deprimente que casi me hizo sollozar* pero…
Xevul: ¿…Eh…? *pregunté con esfuerzo*
Qkrenog: Gracias a Melphramp *miró arriba, como si mirara hacia el cielo, agradecido* y gracias al destino… este muchacho *señaló a su izquierda, a la vez que este miró hacia la misma, yo intenté ver donde él señalaba y allí lo encontré…* apareció, según lo que sé, tiene un poder medio en agua *suspiró, aún cansado, vi un lobo negro con ropas quemadas y rasgadas* ¿Vivías allí, no es así? *preguntó, de nuevo en un tono áspero*

El lobo parecía un muchacho de veinte años común, pues este, se hallaba cabizbajo, sentado y casi recostado en un sillón de la nave. Frente a las palabras de Qkrenog, se rió, y por lo que yo noté, de sí mismo…

¿?: Así es señor *respondió, duro*
Qkrenog: Vaya pueblo… *dijo, suspirando* oye, *el chico alzó la mirada* dinos tu nombre muchacho.

Hubo un gran silencio por varios segundos, pero, sólo de forma objetiva, subjetivamente había una gran y ruidosa batalla de miradas, en la que al fin, uno de ellos cedió.

¿?: Mi nombre es Dapper Irew, señor *dijo frío y resistente como el hielo*
Qkrenog: Necesitaremos que nos digas, todo lo que sucedió en esa aldea *indicó, grosero*
Dapper: Como usted diga, señor.
Qkrenog: Agradezco que hayas estado ahí muchacho *dijo sorpresivamente cálido* pero de todos modos, eres un sospechoso… serás interrogado…
Xevul: …Qkrenog… *dije, intentado calmarlo*
Qkrenog: Hay una cabina más al fondo, *explicó, señalando con su mano el lugar* en ella hay una cama y comida en unas cuantas cajas *el chico no respondió, Qkrenog intentó una vez más* te ves horrible chaval… si vas ahora, podrás reponerte y responder con mejor estabilidad a las preguntas que te harán. Vamos, anda.

Pasó unos pocos minutos hasta que este decidió levantarse e irse donde Qkrenog indicó.

Y yo, me intentaba levantar pero no lo conseguía, estaba lastimado, aunque lo bueno ahora era que, estaba más consciente de lo que estaba hace unos minutos. Estaba en el avión de transporte rápido del reino Agua, estaba recostado en un sillón convertible, Qkrenog sentado en una silla firme, me miraba extrañamente a los ojos, con un gesto de molestia, se montó a decir.

Qkrenog: Maldita sea… *exclamó furioso* Tenías razón Xevul…, eso, era espeluznante…*musitó, con aún el pavor en sus orbes*

Bufé.

Xevul: Te lo dije (Estúpido ogro…)

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Espero y no les haya molestado este pequeño cambio, pero era necesario, el capítulo ahora se encuentra bien de esta manera comparado con el enorme muy largo de antes D:
Es mejor ahora, se siente adecuadamente proporcional, como lo de siempre.

¡Ojalá les haya gustado! ¡Comenten, que necesito saber que tal quedó!

lunes, 1 de febrero de 2016

Capítulo 7: Tierra



Buenos días, noches, tardes, lo que sea c: Vengo a deciros que el cap se sentirá corto por los pocos momentos que se centran o^o, pero la realidad será que este capítulo sí que es largo debido al número de palabras .o.! De hecho las palabras en total son más de 3000, -3- es decir, más largo de lo normal, de todas formas es justo debido a que como dije antes, se siente normal, pero la verdad será que es largo.

Los elementos aquí ya comienzan a aparecer, comenzando con Tierra: la melancolía o-o, espero y lo disfruten, ya que en cada momento de este cap yo me sentí más que emocionada C:

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Expectativa: -Shery Sun-

Me había despertado con malestar, no podía dormir. Había dado vueltas en la cama varias veces, así que tuve que aceptar esa vez que algo estaba mal. Me preguntaba por qué, para luego obtener la respuesta de que mi vejiga estaba a punto de explotar por aguantar tanta orina… Ugh, vaya comienzo de mañana.

Hey, miren y adivinen qué, este es un momento cómico y vergonzoso del día de una Leona... ¿amarilla? ¿Castaña? ¿Era castaña o rubia? Qué dilema, sería mejor olvidarme de ese tema.

Siendo sincera, los sentimientos que yo tengo con más frecuencia e intensidad son los de furia, valentía, resentimiento, odio, justicia… luego vienen los “secundarios” tales como el temor, la suspicacia, la depresión y el pesimismo.

El temor estaba presente hoy, no quería que me vieran hacer movimientos raros hasta llegar al baño, si es que había uno, claro.

Me tranquilicé antes de avanzar, tomé aire, me sentía frustrada por tener que hacer esto en casa de extraños, probablemente esta sea la razón de la porque no asistí a la fiesta de pijamas de Trelow. Caminé hacia la puerta del dormitorio como si nada, en ese instante me pregunté si tenía ropa puesta, ya que una vez casi salí desnuda solo para ir a la cocina… vaya vida.

Tenía puesto un pantalón pijama morado de algodón y una camiseta amarilla de seda a mangas largas, todo perfecto, ya que eso ocultaba la verdadera silueta de mi cuerpo. Algo verdaderamente conveniente en estos momentos en los cuales existían tres hombres a la redonda, en serio, ponerse ese tipo de ropa era conveniente e inteligente. Quien no apoyara eso, de seguro le encantaba estar tal y como vino al mundo. No, lo siento, exageré.

Ahora, he de decir que mi suerte es una de las peores.

Amy no estaba allí, no había nadie de hecho, no sabía dónde estaba el baño a pesar de que había explorado la casa antes. Pero en el momento de exploración, yo no vi ningún baño, era extraño ¿Tenían uno o no? Ya me moría, mi vejiga reventaba.

La puerta que se dirigía hacia el lugar de ayer, es decir, la fogata, estaba abierta, la luz entraba suavemente, pero al salir, mis ojos se irritaron, lagrimeé un poco antes de que me acostumbrara a la nueva iluminación. Busqué a alguien afuera, lo único que llamó mi atención fue algo rojo y enorme cerca de la… playa ¡Maldita sea, había una playa!… mis sospechas de lo que era este lugar estaban aumentando, estresándome, debido al hecho de que esto dificultaría mi búsqueda ¡MI BÚSQUEDA! ¡AGH! ¡Casi se me olvidaba!

Sanguíneo, Colérico, Melancólico y Flemático; Aire, Fuego, Tierra y Agua, eran las palabras marcadas por siempre en mi mente. Eso, sí que era detestable. Por ahora, encontrar un baño era lo más importante, la buscadora de elementos con la vejiga reventada no creo que sea la mejor de las buscadoras, de seguro si va así como está se muere a medio camino. Tzk, fatalismo total, por favor.

Knuckles… Knuckles era la cosa roja del fondo, estaba alzando unas pesas, agh, ¿mejorando su enormidad o qué?

Caminé hacia él, me puse nerviosa pensando en que manera respondería, pero ¿no estaba poniéndome demasiado estresada con esos pensamientos? Debería calmarme, y actuar como tal.

Shery: Hola… ¿Knuckles, verdad? *pregunté con las manos atrás mientras, a la vez, yo fruncía el ceño*
Knuckles: Sí *exhaló* ¿Qué quieres? *respondió tranquilamente mientras él seguía subiendo y bajando unas pesas hechas con un palo uniforme y unas piedras, llamativamente cuadradas*
Shery: ¿Podrías decirme donde está el baño? *dije rápida y fría, Woah, ¡justo lo que quería!* Es que… *diablos, comencé a arruinarlo*
Knuckles: Sí, *susurró suave, o así yo lo percibí* está cerca del cuarto de huéspedes *dijo, finalmente*
Shery: Quieres decir… el mío *completé decepcionada, miré hacia el suelo… Entonces, yo estaba buscando el baño por todas partes y estaba justo cerca del cuarto donde me hospedaba, ¡fantástico! ¡al parecer apesto en esto de buscar cosas!*
Knuckles: Sí *de nuevo exhaló*
Shery: ¿Pero en qué parte exactamente? *cuestionó ansiosa, alzando un poco la voz, en espera de la respuesta, de seguro si me iba ahora, no lo encontraría y tendría que volver… otra vez, algo que arruinaría más mi imagen ante este muchacho enorme*
Knuckles: *exhaló con molestia y se tardó unos segundos antes de responder* Al salir del cuarto, *dijo al fin* a la izquierda en un hueco, cerca de los estantes de reservas. Ahí está *¡OH DIOS MIO, SÍ!*
Shery: Al salir del cuarto, a la izquierda en un hueco, cerca de los estantes de reservas, ahí, se encuentra el baño *repetí mirando hacia la tabla de piedra con cuatro patas en la que el descansaba* Muy bien, gracias Knuckles *pronuncié reservada y educada, alejándome de su vista yo comencé a correr*

Pasé por la puerta que dejé anteriormente abierta, observé la otra, la del cuarto de huéspedes. A su izquierda estaba dicho espacio o hueco especial que indicaba que ahí estaba el baño y a su lado, ese armario, donde yo busqué para conseguir comida la otra vez. También estaban los estantes, pero no había nada, pero lo que yo recuerdo es que la nevera si lo está. No sabía que había buscado en un armario, yo sólo recordaba haber abierto una puerta y encontrado ese refrigerador con esas cosas encantadoras de la vida, oh comida.

Qué irónico fue ese momento.



Después de unos minutos estaba vestida con mis pantalones negros, chaqueta negra, blusa amarilla y zapatos amarillos. Esos colores me gustaban, esta combinación y conjunto de ropa me gustaban, eran elegantes y no llamaban del todo la atención, en simples palabras esto era: perfecto.

Encontré la mochila rosada en el cuarto, apoyada a un lado de la cama, estaba intacta… pero…

Un momento ¿Cuándo demonios fue que yo me acosté aquí? No recuerdo haber entrado, no recuerdo haber caminado hasta acá… sólo recuerdo el estar comiendo… malvaviscos, sí, pero… ¿Acaso me dormí? ¿Me cargaron hasta aquí? ¿O yo sí caminé, pero no me acuerdo de que lo hice?

Quiero decir… una vez me pasó, con mi tío… y él sí que no me creía el hecho de que yo no me acordaba el momento en el que él me llamó ni el momento en el que yo me quejé y me fui caminando vagamente a mi cuarto y solo me acosté en mi cama, en serio, fue muy chocante. No me acordé de nada de eso, ¿y si pasó lo mismo?

No me importaba eso ahora, sólo necesitaba irme y encontrar a los estúpidos elementos.

La duda de cómo pasó tal cosa me hizo hervir, cogí la mochila con un gran odio y pensé en coger comida del contenedor, sin embargo, mi naturaleza de seguir la ley y sus reglas no me lo permitió. Si hacía eso, yo sería una ladrona, en serio, algo imperdonable. No entiendo como antes fui capaz de cogerla e irme tan campante, fui una sinvergüenza…

Ahora necesitaba la tabla, no había memorizado el lugar donde se encontraba Fuego y Tierra, quería encontrarlos ya. Ja… sólo recordé a quiénes buscar pero no dónde buscar, vaya estupidez, bueno, así soy yo, aunque, me gustaría corregirlo.

Me puse de cuclillas, agarré la mochila y la abrí, pude ver que la misma cantidad de cosas se encontraban ahí, incluso la pistola de reducción de ayer, y… la tabla también, sólo que no me gustó el haberla encontrado encendida y maximizada en la zona en donde Tierra estaba. Ese detalle fue inquietante, ahora pensaba en alguno de esos chicos revisando en mi mochila, ese pensamiento me hizo arrugar la nariz y fruncir el ceño con una gran fuerza, tanto que incluso me imaginé como se veía mi cara haciéndolo, ridícula por supuesto, dejé de hacerlo enseguida.

Salí rápidamente del lugar, no miré hacia atrás, solo avancé hasta encontrarlos a todos, de una vez.

Pasando varios minutos, casi una hora talvez… había pasado por una selva, lo cual me puso los pelos de punta en el transcurso, pero duró poco, por lo que no fue mucho. También pase por algo parecido a una pradera, ya que había un montón de césped y flores allí, aunque por ahí había unas cuantas palmeras enormes, eso seguía recordándome a una pradera, ese pequeño bioma me gustó mucho por lo que caminé lentamente y en su momento creo que me senté unos pocos minutos para tranquilizarme por un rato.

Y ahí, fue cuando observé algo horrible y la idea de que esto iba a ser imposible atrapó mi mente. Miren… el lugar donde había aterrizado… ¡ERA UNA ESTÚPIDA ISLA DEL DEMONIO!

Había mar por todas partes, ¡¡MAR POR TODAS PARTES!! ¡¡¡UGH!!! 



Caminé por los filos de esa playa, cerca de las orillas, decidiendo si nadar o no, pero… diablos… ¿no pudieron darme un mejor trabajo? Trato de decir que… el nadar no estaba en mis planes. Las grandes masas de agua me asustaban, por lo tanto, el mar era uno de mis mayores temores.

Podría lanzarme a una piscina, a un lago, a un charco, ¡Lo que sea! ¡Todo menos el majestuoso mar! El punto era que… este era tan grande, tan misterioso y a la vez tan hermoso… pero como todos, también podía convertirse en algo peligroso y eso… eso era lo que me aterraba. Las historias de tantas personas que casi habían muerto sólo por haberse metido en él, eran numerosas y no se desaparecían, jamás. Pero de todas formas, talvez me estaba perdiendo de algo, talvez si no hiciera esto sería una cobarde, una inútil, nada.

Coraje comenzó a generarse, todo al mismo tiempo que yo sacaba una mini bolsa impermeable y un mini traje de baño, también tenía uno de buceo, pero, yo jamás había utilizado uno, no tenía practica por lo que si lo hacía de seguro fallaría o dañaría algo o a mí misma, “lo siento Sr. Traje de buceo” susurré en broma, tirándolo dentro de la bolsa, saqué la pistola de reducción y agrande tal vergonzoso traje, pero después de todo, nadie estaba mirando, o eso creía.

Coloqué mi mochila en la bolsa impermeable, ya en su tamaño normal, el traje de baño, por cierto, me quedaba perfecto y sobre todo era cómodo. Muy bien todo por el momento, espero y no empeore.

Paso a paso, me adentraba a la gran masa azul, al primer toque con el agua ya quise volver, pero no me detuve, seguí avanzando, presionando mi mente a resistirse, ya que, si yo llegaba al otro lado, habría de reducir mi miedo, había de convertirme en alguien valiente, ja, y esos pensamientos, eran los que me daban ánimos para seguir entrando.

El agua me llegaba al cuello, el aire se me estaba perdiendo, él pánico era bajo… pero de todas formas era pánico. Di varias respiraciones, me tranquilicé, miré ese pequeño paso y ahí fue “cuando la leona de cabello dorado se zambulló”, sentí morir, sentí ahogarme, no quería hacer esto, luego me acordé de los pasos para nadar y… sólo seguí... Oh dios mío, yo, ¿estaba nadando en el gran océano?, woah… ¡milagro de la vida mijo!

No tenía idea de que iba a ser tan fácil, es decir, igual de fácil cuando nadaba en otras partes, en serio igual, sólo mover brazos y piernas igual que los otros, el problema era que aquí no podía abrir los ojos y mirar alrededor, no, apenas lo hacía mis ojos ardían, sal por favor, que horrible.

“Logro Adquirido: Nadar una cantidad similar a 300 metros durante 15 minutos”… en serio… para ser mi primera vez en un mar, fue admirable. Debí aplaudirme, pero no pude, estaba descansando mientras temblaba, je… de alguna forma estaba orgullosa.

Luego de unos minutos me había cambiado, mi cabello estaba algo húmedo y… se sonsacarán a sí mismos ¿y lo demás qué?  Mi respuesta es simple: mi mochila en realidad tiene de todo, incluyendo una toalla. Yo caminé con la tabla en la mano, Tierra… estaba cerca, y esta se movía de un lado a otro, sin embargo, permanecía en la misma zona. Eso, no me inspiró gran confianza, pero después de todo, era de alguna u otra forma beneficioso para mí, ya que así lo encontraría más rápido. Allí le voy tierrita.

Esta isla era similar a la otra, tenía arboles enormes con ramas gruesas colgando, también habían palmeras y árboles normales, mezcla de tanta cosa de hecho, no entendí por qué, pero así era. Pasé caminando por unos minutos hasta que mi oído captó unos leves quejidos y algo gruñendo.

Me guié con el ícono de Tierra en la tabla para encontrar donde se produjo tal sonido, luego de unos segundos encontré a una chica gruñéndole a otra figura atrapada en una red de sogas gruesas (que no me dejaban verla) colgada de un árbol, esta tenía un pelaje naranja con marrón, también tenía prendas rasgadas, la hacían ver violenta y salvaje, probablemente y así era. La cosa no se veía bien, así guardé la tabla y me escondí detrás de un arbusto.

De repente, bebí las palabras de una voz femenina mientras esta hablaba a la salvaje.

¿?: Vamos Sticks, no muerdo, soy muy amigable. Te lo juro *dijo suavemente, su voz era muy encantadora, me pregunté por un segundo cómo sería su apariencia*
Sticks: No voy a caer en tus encantos, bruja *dijo ella con convicción, feroz y aún atenta a todos los movimientos que hacía la figura amarilla* Soy muy resistente como para caer en ellos.
¿?: ¡Ay! ¡Debes estar bromeando! *exclamó molesta* ¡Ya te dije que no soy una bruja!
Sticks: ¿Entonces para que estabas cocinando un caldo en una olla grande y terrorífica?
¿?: ¿Cómo quieres que coma mis alimentos entonces pequeña? ¿Totalmente crudos y feos? ¿Acaso así los comes tú? *Sticks miró hacia un lado, al parecer pensativa* ¿No, verdad?
Sticks: No… de hecho no… Pero… *preguntó escéptica* ¿De qué es la sopa?
¿?: Es una sopa de champiñones, si quieres te puedo dar un poco, pero… *dijo profunda, causándole intriga a la anaranjada*
Sticks: ¿Pero? *dijo curiosa*
¿?: Necesito que me saques aquí, para dártela pequeña. Sólo eso.

Luego, la salvaje se quedó quieta, con los ojos en blanco ella comenzó a mover su nariz de una forma de la cual no me gustó. Estaba olfateando, en mi dirección… diablos.

No, no, no, no, no, no. Ella olfateaba tan rápidamente que me provocó pánico, ¿Qué me haría si me atrapara? ¿Me encerraría en una red al igual que la chica de voz dulce? Sentí mis ojos abrirse como cocos al mismo tiempo que ella se acercaba, miré un árbol a lado mío… No dudé en treparlo tan rápido como pude, utilizando mis garras como soporte yo había llegado a una de las más altas ramas, sin embargo, Sticks, también estaba subiendo, prometo que deseaba que el planeta me comiera… ¿Qué diablos me iba a hacer?

Hice algo tonto… pero impresionantemente sirvió. Yo había saltado del árbol, no tenía idea cuando, de todas maneras, el aterrizaje también estuvo aceptable, todo al estilo felino.

Me apresuré en acercarme a la chica que desde antes parecía tener un pelaje amarillo, rompí las redes de dos arañazos y esta cayó adolorida y molesta, preparada para iniciar una charla, pero no teníamos tiempo, necesitaba a Tierra sola conmigo, lo que sea que era esa chica naranja no parecía del todo simpática.

El cuerpo en medio de su adrenalina te impresiona a veces, como a mí, que cargué en mi espalda sin ningún problema a una chica que parecía ser de una estatura más grande que la mía… oh dios mío… el día sí que me estaba gustando.

Corrí rápidamente por lo que parecía como una jungla, con todo y sus lianas salvo que faltaban algunos arbustos y plantas que siempre molestaban mientras tú caminabas. Pensé que la salvaje me seguía y… así era, ella corría con sus ojos llenos de furia y fiereza mientras que la amarilla se agarraba algo temerosa a mis hombros, esta también miraba impresionada hacia atrás.

¿?: ¡Deberías cansarte Sticks! * Bramó entre todas esas ráfagas de viento que sentía en mis oídos* ¡No creo que puedas correr en esa condición!
Sticks: ¡CÁLLATE!

Tierra bufó molesta y de repente me habló al oído.

¿?: Pequeña ¿Podrías saltar cuando yo te lo diga?

¿¡Qué!? ¿¡Saltar!? ¿Estaba loca? ¿Acaso no se daba cuenta el esfuerzo que me estaba costando cargarla? ¿Entonces como sería el salto? A pesar de que en ese momento estaba siéndoseme un poco más fácil, igualmente costaba tener a alguien del mismo peso en mi espalda ¿Y por qué me llamó pequeña? ¿Era tan presumida que llamaba pequeña a todas las que eran de menor estatura que ella?

Acepté la propuesta, me rendí ante ella, quería ver que tan lista era, cómo era ella, tantas veces como me sea posible yo quería conocerla y observar la gran y supuesta fuerza que poseía ese elemento.

¿?: ¡Ahora!

Salté y Tierra haló de una liana que tenía unas rocas descansando en su raíz, estas cayeron detrás de nosotras y se impactaron violentamente contra Sticks, ella se desplomó contra el suelo, entonces la perdimos. Me preocupé un poco por la salvaje…

De todos modos, Tierra fue muy lista y eso me encanto ya que eso significaba que ella iba a ser muy útil en el encuentro de los otros. Todo se iba a facilitar si eso era así, era maravilloso y mi ser interior estaba a punto de negarse a la idea del facilismo.

Comenzó a llover y un hoyo uniformemente acogedor en un árbol cercano brilló ante mis ojos, hice bajar a la amarilla de mi espalda y finalmente fui capaz de ver su tan sospechosa apariencia; ella era una coneja completamente rubia, tenía una oreja caída que desde lejos ya parecía verse mucho más que suave, tenía unos cafés algo anaranjados… una combinación de rasgos que nunca había visto en alguien alguna vez y que yo jamás había pensado que se iba a ver tan exótico, atrayente, hermosa y yo estaba empezando a envidiarla por todo ello. Infeliz…

Shery: Oye, *dije seria* coneja
¿?: *dijo ella, simpática* ¿Qué sucede pequeña?
Shery: …Pequeña… *susurré para mí, algo molesta por lo que ello insinuaba*…hay que refugiarnos, las nubes parecen anunciar más una tormenta que una simple llovizna *dije, ignorando mi nuevo apodo* Allí *señalé hacia el hueco* Se ve como un buen lugar para hacerlo.

Ella fijó su mirada donde yo le señalé, luego miró al cielo, este estaba completamente gris, y cerca había una gran nube oscura acercándose con rapidez. El viento soplaba sutilmente al cabello de la rubia, algo que me molestó ya que en mi cabello este parecía soplar con enojo, lo hacía golpearse contra mi cara y esparcirse a todas partes, no entiendo como todo en ella se veía tan fabuloso. Maldita sea…

¿?: Muy buena idea, pequeña *dijo complaciente mientras comenzó a escalar el árbol*
Shery: Deja de llamarme pequeña, mendiga coneja… *susurré para mí misma*

¿Por qué me molesta que me llame así? Simple, ya sé que es mayor en algo que yo, pero por favor, que se detenga, que no lo presuma, que de esa forma se hace cada vez más agria hacia los demás. Y sobre todo, que se crean mejor que yo, me irrita, lo juro y más cuando eso no es así.

Ella entró en el hoyo y luego de unos segundos me senté enfrente de ella.

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Para quienes lo hayan notado, he cortado el capítulo “Pesadilla” por el gran hecho de que era muy largo, por lo tanto, el leerlo se sentía pesado.