viernes, 4 de marzo de 2016

Capítulo 9: Tú

Pesadilla fue un éxito! :V
¡A la Sra. o Sr. o lo que sea Mauc! LE GUSTÓ PESADILLA >U<!
Y obvio a mi Anuchas hermosah también -u-
¿Por qué? Porque hubo sensualidad (~eue)~
Todo gracias a la Srta. Pesadisha mi so’! lml xD!
Además Tierra está toda cute <3 •(=^
ω^=)•
Los demás elementos pronto saldrán! Otros personajes más aparecerán! Todo se pondrá cada vez más emocionante! >u<

Ojalá os guste c:

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Expectativa: -Shery Sun-

…Ronald Sun…

…Oh… sí… ¿…ese nombre… no podría escucharse más hermoso…? ¿…Ese hombre… no pudo ser más mejor padre de lo que ya era? ¿El acaso no pudo ser mucho más caballero de lo que ya era?…Si tuvieran que pagarle… por lo bueno que era, de seguro el sería millonario, allí, en el más allá…

…Tan fuerte… tan generoso… tan caluroso… tan comprensivo… tan amoroso… tan inteligente… ¿No podría ser algo mejor? Él simplemente era tan… tan él…

… … Él… … él… … era de lo mejor… … su manera de tratar… su forma de explicar… … hubiera deseado estar más tiempo del poco que estuve con él… quiero decir… cinco años… no fue suficiente para mi… … no fue nada bueno… el recién conocerlo a mis diez años… … no… no lo fue… … …

…Mila Raus…

…Yo aun no entiendo como mi madre pudo odiarlo… ¿cómo ella pudo resistirse a sus tan hechizantes encantos? ¿…Cómo…? ¿Cómo pudo ella detestar a alguien tan bueno? ¿… …Cómo… …? ¿Acaso ella estaba loca? ¿… …Acaso ella lo estaba… …? No lo sé realmente… la vida con ella fue… llena de gritos y batallas… … no entiendo por qué… … sin embargo, así fue… tan agria, tan irresponsable… tan ‘cepillo’ con los demás… tan poco preocupada por mí… tan poco preocupada por nosotras… tan mal que estaba… yo no la admiro… pero lo que si se… es que la amo, de todas formas.

¿No debería admirar más a mi madre por cuidarme… y dejar de admirar a mi padre por abandonarme? No… … … la admiración se rige de algo bueno… y ella… lamentablemente, carecía de ello… lo siento.

Sin su forma de educar, probablemente yo no hubiera tenido problemas en la escuela… sin su forma de ser, probablemente yo hubiera tenido más éxito en mis relaciones con los demás niños, probablemente… probablemente… sin ella… y con él, todo hubiese sido mejor para mí, todo… no hubiese sido… tan… complicado… si él no me hubiera dejado sola con ella, si ella no hubiera sido tan ácida… talvez, sólo talvez… yo no sería… tan repugnante…

Pero lo más horripilante de todo… es que al final de cuentas… lo soy…

¿Esto, qué quiere decir? Es simple… en lo más profundo de mi ser… les guardo resentimiento… no sólo a ella… no sólo a él… sino… a los dos… … a los dos… …

…Los detesto… …me detesto… … …

…

Abrí mis ojos, volví a cerrarlos por irritación hacia la luz… mi cuerpo se sentía pesado, tenso, tieso, inflexible… tanto así, que fue muy aliviante el moverme.

Había dormido sentada; había reposado mi cuerpo en un lugar tan sólido… que mala idea fue hacerlo; me sentía más cansada de lo normal… mi cuello estaba adolorido y mis ojos estaban tan pesados… hasta unas cuantas lagañas se habían formado…

La luz entraba suavemente por una gran abertura en el lugar, el aire que llegó a mi nariz se sintió húmedo y… junglar. Mi vista se hallaba borrosa, no lograba distinguir muy bien lo que había en frente de mí, mi mente seguía aún en su despertar, y yo, casi dormida, sentí algo presionando a un lado de mi cadera, con mal humor, preparada para escupir fuego, de todos modos, me encontré con una mochila rosada.

…Mi mochila…, recordé indeliberadamente.          Vaga, la tomé y abrí para observar lo que había en el interior.

Lo primero que me encontré al abrir una de esas cajitas contenedoras (todo lo que había allí era pequeño, por lo tanto todo lo que se hallaba era frágil, el ubicarlos en cajas resistentes era una buena forma de organizarlos y a la vez, de protegerlos) fue mi celular minimizado, mi celular… no me acordaba que tenía un celular, tal fue la sorpresa, que demoré en volver en mí y apartarlo.

No tenía ánimos de hablar con alguien… no ahora…

Cerré la caja y abrí la siguiente, comida inundaba estaba, enseguida, mi estómago grujía tan precipitosamente que casi pensé que era un trueno, pero rápidamente me acordé que, la tormenta ya había terminado, esas pesadas gotas de lluvia se habían ido, el ruido se ha marchado,…se había… … … ¿ido?... …

Demonios… la mísera coneja no estaba… ¡ella se había ido! ¡Tal la lluvia se fue, Tierra también lo hizo! ¡SE FUE! ¡MALDITA SEA, NO ESTABA!

Aún seguía dormida, lo que implicaba que mi furia no era aún tan explosiva como lo haría si estuviera despierta, me sentía casi igual que un zombie, estaba malhumorada, no enojada, ¡De todas formas ello no impediría que en unos minutos yo esté más que molesta!

Por reflejo busqué casi con desesperación la Tabla, la tabla… la que me facilitaba toda esta basura de trabajo…; busqué hasta en el fondo de la mochila, los lados, los bolsillos secundarios, huecos… rincones… bolsillos secretos… ¡Sin embargo no había nada!

¡No! ¿¡Porqué!?, eran las palabras que me dirigía con decepción a mí misma, no podía creer que esa coneja me había engañado, sus palabras se oían tan sinceras, ¡Pero todo era una mentira! ¡Me había robado! Dios… maldita sea… mi problema ahora era despertarme lo más antes posible para poder encontrarla, lo más horrible era que no lograba hacerlo tan rápido como lo hacía siempre, no sé si eso era a causa del estrés o si era por otra cosa peor… … … maldita sea…

Rebusqué en la maleta, necesitaba algo energizante, algo que me despertara, y encontré mini-sobres de café. Me hallé también con la mini-cocineta portátil, una olla de quinientos ml… y eso, fue suficiente para despertarme.

Luego de unos minutos me aproximé a la salida, por un instante estuve a punto de tropezarme con algo negro y plano en el suelo, casi me dio un pre-infarto; era mi chaqueta, la que le di… en el momento más ingenuo de la mañana… en el momento más pasivo de mi persona… que idiota…

Bajé sosteniéndome de una liana y unas ramas, no me gustaban las alturas. Más, antes de aterrizar, logré divisar la tabla…

Su parte trasera estaba libre a mi vista, ello, no me dio buena espina, sobretodo el alrededor donde la tabla descansaba, tenía más hojas secas que otras partes del suelo, una gran señal de que eso era una trampa, una asquerosa trampa de esa estúpida coneja…

Agarré unas rocas que de alguna forma se hallaban en una rama gruesa y uniforme, me senté en la misma rama, me armé de varias y ágilmente las lancé en el punto preciso de la trampa. Esa cosa repulsiva se alzó y se atrapó en el brazo de un árbol cercano, junto con la tabla, diablos.

Finalmente aterricé, me apegué al árbol donde estaba la red,…otra red, maldita sea, creo que estoy empezando a odiar las redes… mi tableta ahora estaba a más de dos metros y medio de altura sobre el suelo, la única forma de alcanzarla era que yo rasgara la red en medio de un salto esforzado. Y eso hice. Salté y rasgué la red, para mi suerte la tableta tardó en caer, tiempo suficiente para avivarme y alcanzar tranquilamente mi guía. Cuando la tuve en mis manos, casi la dejé caer del espanto… mi tableta… mi guía… la pantalla… estaba rota…arruinada…no… ¿por qué?... ¿por qué se fue?... ¿Por qué hizo esto?... parecía… tan buena…

Sentía lágrimas formándose en mis ojos, algo tonto, algo débil, no debía serlo ahora, serlo era patético... Planteándome esas palabras, cerré con fuerza mis puños y me mordí el labio, no imaginaba que ella me iba a engañar, ni lo pensé, ni lo imaginé, no obstante, pasó. Con intención de controlarme, guardé con cuidado la tableta arruinada y busqué el celular, tenía que decírselo a mi tío, tenía que avisarle que sin esa herramienta tan especial, yo no podía continuar. Necesitaba otra, o algo parecido, ¡yo que sé!, yo no iba a hacer todo esto de esa forma.

Y además… estaba ávida de: afecto sincero, estaba anhelante de: verdad. Y Qkrenog, era el único en toda la galaxia, quien podía dármela.

.Ѫ.◘۩◘.Ѫ.

Ella era mucho más de lo que yo pensé que iba a ser

Expectativa: -Qkrenog Sun-

No podía creer, que alguien nos había atacado tan mordazmente, ese lugar parecía normal, todo parecía normal, aunque, mi visión cambió, cuando nos atacaron. Pero eso es pasado, ahora teníamos a alguien que nos respondería a todas las preguntas que nos hacíamos repetidamente sobre todo este molesto enrollo, bueno, quizás.

Xevul y yo nos encontrábamos en un departamento policial del Reino Agua, llevamos al muchacho allí para interrogarlo, para estudiarlo, para sanarlo, para conocerlo… sí… desafortunadamente debíamos curar a alguien con una actitud repugnante, que mala suerte.

La actitud de ese tal Dapper Irew me estaba fastidiando, no hablaba, se mantenía en silencio, y todavía aún, el mocoso conservaba ese estado emo… tan detestable…

Qkrenog: ¿Dijo algo ya?
Policía Agua: No, señor *respondió, en tono cansado* No ha contestado a ninguna de nuestras preguntas.
Qkrenog: ¡AGH! *Grité, lanzando mi cabeza hacia atrás* ¡Esto debe de ser una broma! *dije molesto, pasando ambas manos por mi cara* ¿¡De qué forma se les negó!? *exigí*
Policía Agua: Él dice que no ha visto nada relevante, señor.
Qkrenog: ¿¡Qué!? *exploté*
Xevul: Qkrenog, ya cálmate *dijo, levantándose alarmado de su silla*
Qkrenog: ¿¡Ese mocoso piensa que va a ser lo que le plazca!? *exclamé furioso inconscientemente hacia el policía, quien se asustó levemente por la fuerza en que lo dije*
Policía Agua: *dijo suavemente* Lo siento señor… pero así es.
Xevul: Fuego, debes tranquilizarte, no es tiempo para estas cosas.
Qkrenog: ¿No es tiempo para estas cosas? *pregunté, molesto y ofendido* ¿No es tiempo para descubrir quién nos ha estado atacando desde ya un tiempo?
Xevul: ¿Nos? *cuestionó, interesado por tal palabra* ¿De que estas hablando? ¿Desde cuándo esto se trata de nos?
Qkrenog: *lo quedé viendo, confundido* ¿Estas tonto? ¿Acaso no te das cuenta? ¡Esto se trata de nos desde que comenzamos a gobernar nuestros reinos Xevul! *amplié mis brazos, con la intención de añadir más énfasis y sentido a mis palabras* ¡Esto se trató de nos desde que ciudadanos fuego comenzaron a desaparecer la anterior semana!
Xevul: ¿Qué? *dijo aturdido* ¿Ciudadanos fuego desaparecieron? ¿Ahora allí también? *susurró, sus ojos llenándose de horror*… ¿Qué están planeando? …
Qkrenog: ¿Quieres saberlo Xevul? *ladré oportunamente*
Xevul: ¿Eh? *expresó, saliendo bruscamente de su mundo depresivo*
Qkrenog: Ahora vamos a saberlo.

Aproximándome velozmente hacia la puerta, mientras Xevul corría desesperado atrás mío, abrí el portón y entré sin ningún inútil permiso de los policías. Y allí estaba, de nuevo sentado despreocupadamente, de tal forma que no sucediera nada. Su apariencia había mejorado, ya no se encontraba tan astroso, lo que más me sorprendió de todo esto, era un leve alivio que de repente se originó en mi… fue espeluznante.

Estuve a punto de descontrolarme por tal ofensa de tratar esto igual que nada, sin embargo era demasiado pronto, no quería mostrarme tan inmaduro.

Los policías se quedaron en shock por unos instantes, reaccionando tarde, yo ya estaba en frente del chico, Xevul en la entrada, el muchacho me observaba con cierta frustración, fue algo irónico, ya que de igual manera, también yo lo hacía.

Qkrenog: ¡Debería darte vergüenza! Sucedió una masacre *estiré mi mano, tratando de señalar un afuera imaginario* y tú estás aquí, tan “cool” ¿no? ¡Como si no hubiera pasado nada! *clamé, frustrado*

El bufó y la mecha, se encendió.

No logré tolerarlo más, ese osado muchacho se había burlado, había exagerado, no se lo tomaba en serio, esto se trataba de muerte y él… él lo trataba igual que cualquier basura…

Me lancé instintivamente encima del muchacho, sostuve el cuello de su camisa con impaciencia, lo miré con fiereza e inquietud, luego, sentí escupir veneno; de todas formas, tenía mis razones.

Qkrenog: ¿¡Acaso piensas que esto es un juego!? *pregunté amenazante, observando impacto en su desagradable semblante* ¿¡Acaso crees que soy idiota!? * rugí con una voz que casi no parecía mía *

Grité, notando como los policías comenzaban a agarrar esos brazos que sostenían irreflexivamente al chico,…los míos… descontrolado e indeliberadamente, me resistí a que me contuvieran, quería respuestas, sin pensarlo dos veces, lancé los policías contra las paredes de la habitación, turbándolos y aturdiéndolos lo suficiente para proseguir con mi interrogatorio, que de seguro iba ser mucho más efectivo que ‘la cosa miserable’ de antes.

Eso, hasta que Xevul repentinamente se acercó y tocó mi hombro, pensé que era otro policía, estuve cerca de golpearlo, pero me detuve instantáneamente al verlo irritado, igual si estuviera conteniéndose.

Xevul: ¡Detente ya! *gritó, exaltado, con ese extraño aire respetuoso* ¡Estas actuando igual que un lunático!
Qkrenog: Me detendré… *expliqué conciso, mi voz formidable y ronca* cuando él *señalé con desdén*, nos diga algo.
Xevul: ¿Qué no te das cuenta? *masculló entre dientes, impacientado* ¡Acabas de dejar a varios policías inconscientes, Qkrenog! *exclamó, claramente disgustado*
Dapper:
*escupió de la nada* ¿En serio tanto desea que le cuente lo que pasó? *dijo, serio y melancólico, en un tono de voz… limpio*
Qkrenog: Sí, *respondí al mismo tiempo que suspiré, aun rabioso* ¡Dínoslo ya! ¡Tan sólo dínoslo! *solicité, harto de tanta espera, en serio… quería respuestas y ya*
Dapper: Les diré todo lo que se ¿de acuerdo? *pronunció, a modo que parecía veraz, de todas formas, no me dejé engañar*
Xevul: De acuerdo *respondió sin mi permiso, tratándose como si él fuera primero, este estaba mirándome con, por lo que pude notar, desaprobación… ridículo*
Dapper: Antes de nada, *exhaló* tengo que decirles que yo no salía afuera; al pueblo con frecuencia- *de un tirón y con esa oración, mi mente se encendió igual que un potente foco*
Qkrenog: *tal que mi boca explotó* ¿Eres emo? *musité, malentendido*
Xevul: Qkrenog… *susurró y suspiró con cara de irritado, sugiriendo la desubicación de mi pregunta* Déjalo hablar.

Que lo dejé hablar ¿me pidió? ¿Y aun así con cara de escaldado?… eso era tan irrisorio que no sabía si molestarme o burlarme, tan patético que ya empezaba a arderme los ojos por la pena de verlo y presenciarlo decir eso. Cedí en compasión, no quería que siguiese actuando de la misma forma que lo hacía en ese momento.

Qkrenog: ¡Ugh! *rodé los ojos, bufando molesto por mi nariz*… … oye, mocoso …prosigue… *alcancé a decir indicando la misma orden con mi mano*
Dapper: *calló unos segundos observándonos de una forma que no logré interpretar, aún así, siguió, cambiando tal irritante mirada* Mire… me quedaba en casa, una casa subterránea, cálida y llena de comida para supervivientes, esta era similar a un antiguo bunker… *sin más se tornó cabizbajo, como si estuviese pensando que palabras usar* anti-bombas, eso…, *se irguió, con una desubicada actitud casual* cuando llegué a vivir allí con mi amigo, la casa estaba a la venta, nosotros la compramos, ya que en ese instante estaba sorprendentemente barata *pronunció lentamente cada palabra, de forma sugestiva similar a alguien quien intentase venderte arena en el desierto*
Qkrenog: ¿Y?

Y nuevamente, el lobo no respondió, el calló, y yo me fastidié.

Pero, me sorprendió que la mirada fiera del chico descendiera, tales orbes se oscurecieron, pasaron unos segundos que este observó a varias partes de la habitación, parecía de tal forma que si estuviese buscando algo… o similar a tal actuación, sin embargo, no, no era eso, era otra cosa, pero no pude entender que.

Por un instante el lobo vio la pared de cristal que existía en la habitación, ojos perdidos y anhelantes, decidieron exteriorizarse.

Dapper: Tal y como dije antes… yo no era un aldeano muy activo… *inhaló, de alguna forma, arrepentido*… … sólo me quedaba en casa, mi compañero… era el que salía… *se apretaron sus labios, tal si no quisieran hablar, aun así, ellos debían, sino, yo le rompería al dueño todo lo que se llamaba rostro* un día el salió *me miró agobiado, igual a si me suplicara clemencia* yo me quedé porque… … porque… *sacude su cabeza con los ojos cerrados, incapaz de decir una excusa* ¡simplemente lo quise así! *respiró lentamente, como si tratara de recuperar la calma*… … no quería salir… … … *colocó una mano en su rostro, cubriéndose significativamente uno de sus ojos, similar a si estuviese lastimado, herido, inhaló otra vez* No sé si… de alguna forma, yo sabía que iba pasar pero… … … Todo explotó allí arriba… *inhaló de nuevo, igual si ahogará un sollozo*…o pareció hacerlo… no sé… qué pasó realmente *masculló, sin control de sus tristes emociones, negó con su cabeza*… sólo me encontraba en el suelo, en mi casa… todo en desorden, y afuera… nada.

Disculpen...

¿Qué?

No me lo podía creer, no podía digerir esto, no podía asimilarlo… había actuado como un imbécil… ¿por nada?

Es decir, ¿Eso fue lo que sucedió? ¿Nada más que eso pasó? ¿Ningún detalle que ayude? ¿No hay caras? ¿No existen identidades? ¿Nada?… … ¿Nada?

Eso fue inútil; supe que pasó con el muchacho este, aunque, no supe exactamente qué pasó con todos ese día... Me había confundido más, él no había cooperado como pensé que lo haría, imaginaba algo mejor, algo que ayudara, pero no fue así, eso sólo fue el colmo…maldita sea…

Decepcionado, frustrado, enojado, sin formas de solucionar esto con tales inútiles, silencié mi tumultuosa voz y decidí irme.

Observé la cara del chico, con ganas de golpearlo, observé también a Xevul, con ganas de golpear esa estúpida cara de estreñido; tenía ganas de golpear a todo el mundo ¿Pero qué solucionaría eso? Yo sé que lo empeoraría más… ya debía de una vez por todas entender tal hecho, no me llevaba a nada, sólo a más problemas, por lo tanto, no discutí, no los golpeé, aunque debía, simplemente me di la vuelta, avancé, estresado en cada paso, y, el pez frío, habló.

Xevul: Discúlpeme *dijo, profundo*, joven. ¿Puede decirme si vio a alguien… *¿Qué?* o algo parecido a… aunque sea una persona? *preguntó, resonando insinuante, sin más, en la palabra ‘persona’ ¿Qué estaba pensando hacer?*
Dapper: Creo que… … *miró a la mesa cercana a nosotros, pensativo, tal si tratara de recordar algo similar al patrón que le habían planteado* creo que… vi a una mujer… … … *una mujer… ¿y eso que?*
Xevul: ¿Sólo la viste? *arrojó, casi de forma instantánea, como si fuese algo importante* ¿No hizo algo más que, sencillamente aparecer?

Y él, nuevamente estaba poniéndose en ridículo, hablando sin sentido, molestando sin objetivo. Era tan pesado… debía callarse, y yo, estaba allí para hacerlo.

Volví, y con un bizarro ánimo de hablar, me situé como el tercer vértice que formaba un triángulo, porque, así estábamos, en un triángulo conversativo. Donde yo, iba a volver al juego aburrido un juego más impactante, cual yo me arrepentí por un instante, sin embargo, al pasar de unos cuantos segundos, cambié de opinión.

Qkrenog: ¿A dónde quieres llegar, Xevul? *pregunté en tono escabroso, suspicaz a lo que esto podría implicar*
Xevul: Mira, Fuego *dijo suave, de alguna forma, arrogante* en el momento del ataque, cuando caí, una mujer se me apareció en un sueño, *vio hacia la nada, y su mirada, emanó odio cuando platicó* parecía tan real… pero tan sólo era una pesadilla *dijo, lento y precavido*
Qkrenog: ¿Y porque que el haya visto este muchacho, a esa misma mujer  de tu sueño, es tan importante? *pregunté, esperando una respuesta válida que me haga no mandarlo al demonio*
Xevul: Porque ella habló de unos “nosotros”… *balbuceó, en tono algo infame* de otros… de un grupo… ¡de más entes Qkrenog! *explicó, en voz aterrada*

A pesar de la forma en que lo dijo, no podía comprender exactamente a quería llegar, es decir, ¿Y que con eso de la mujer? ¿Qué implicaba todo ello? ¿Qué demostraba? ¿Acaso nos ayudaba en algo?… a mí no me parecía así, no me convencía, y yo, algo desanimado por la falta de ayuda, señalé lo peor.

Qkrenog: Xevul, esto… *suspiré cansado* es ridículo *dije finalmente, concluyéndolo por mí misma cuenta*
Xevul: ¿Pero podrías sólo dejarme hacerte una pregunta? *iba a responder, iba a negarme, pero por lo que pude ver, este tomó tal pregunta, simplemente retórica* ¿Acaso tú crees que cualquier sueño, o pesadilla, pueda hacerte… esto?

El pez frío, subió una de sus mangas, su voz fatigada, su semblante agobiado, su mirada lastimada, todo ello, junto con lo que me lo mostró en la piel desnuda de su brazo, me paralizó.

Xevul: …Lastimarte *musitó, en labios temblorosos*

Su brazo… su brazo estaba… lleno de rasguños. Su piel estaba ahora deformada, faltarían meses para que se sane de… tal… cosa… que… horror…

Me faltó el aire por un momento, era increíble, estuve a punto de caerme, tanto, que tuve que sostenerme de una mesa cercana que se encontraba allí en tal habitación, ¿en serio estaba pasando todo esto? ¿Seres tan mordaces que son hasta capaces de herirte en tus propios sueños?

No… ¡MALDITA SEA, DEBO ACABARLOS ANTES DE LO QUE PENSABA!

La furia aumentando cada vez su nivel tal cual un volcán, habló.

Qkrenog: Vamos a acabar con ellos, cueste… lo que cueste… *bufé con dificultad, sentía perfectamente como la ira hervía en mí*
Xevul: Debemos hacerlo *respondió, al mismo tiempo que noté sed de venganza en el tono de su voz* y lo haremos, Qkrenog *dijo, en un intento de ser optimista* Ella ya está en ello *ahí, le salió mejor*

Y algo sonó.

Era mi celular, tal tonada vibró en el bolsillo de mis pantalones. Al instante di una rápida mirada a Xevul, estaba pasmado, con los ojos bien abiertos, y ese muchacho… se encontraba asquerosamente tranquilo, fresco… maldito.

Metí la mano en el bolsillo, saqué velozmente el aparato y observé quien llamó, era mi hija, Shery. Me latió rápidamente el corazón, no había hablado con ella en días… esto era tan conmovedor, no dude en contestar, apenas lo hice yo sólo grité su nombre, sin importarme quién diablos estuviese a mi alrededor.

Qkrenog: ¡Shery! *vociferé, contento* ¿Cómo estás? ¿Estás bien? ¿Dónde estás? ¿Con quién estas? ¡D…dime como estas! *dije con la mano en el corazón, a punto de llorar de la alegría, estaba… hablando con ella, por Melphramp… lo hacía…*
Shery: Papá… *murmuró ella en un tono doliente*…papá… *murmuró nuevamente, esta vez, similar a si estuviera aliviada de oírme*

Papá… por fin me llamó papá, finalmente me había considerado, ella por final… decidió confiarse… al fin.

El tono de su voz me preocupó, yo no la escuchaba regularmente así, era muy raro hacerlo, ella no hacía ello con frecuencia, por lo que, le supliqué respuestas, no quería que sufriera, no más.


Qkrenog: ¿Qué sucede? *pregunté suave, extrañamente atento* ¿Qué pasa? *exigí molesto, miré condesciente a Xevul y le señalé gentilmente que se acercara*
Shery: Es que… todo… … … todo… … ¡se fue a la basura!… *expresó sollozando, ridículamente enfadada*…por mi dios… ¡la estúpida tabla se rompió! *finalizó, jadeando irregularmente y desconsolada*…lo siento…lo siento… *soltó, entre unos sollozos, tan afligidos*
Qkrenog: …Tranquila, tranquila, está bien, estoy aquí ¿de acuerdo?… estoy contigo… *susurré, suave* Xevul también está aquí, no hay de qué preocuparse, *di a entender detenidamente, compasivo, la sentía rota… rota, por dentro* podemos mandarte otra, pero, ¿Qué pasó con ella? ¿Cómo… que todo se fue a la basura? *pregunté, indocto*
Shery: E-es que… *descendió el tono* ay… mi dios… *murmuró casi incomprensible*
Qkrenog: ¿Qué? *incluí, interesado por la razón de esas apenadas palabras*
Shery: Y-yo… había encontrado a Tierra… *trató de explicar templada, sin embargo, su tono quebrado se mantuvo* ¡lo había hecho! *jadeó al intentar no llorar*… … pero esa maldita… *casi gritó, notándose una descuidada rabia en su voz* ella escapó y destruyó la tabla… *dijo automática, igual si se hubiera repetido eso a si misma ya varias veces* miserable… *masculló de la nada, voz encogida*

Algo me sorprendía en toda su explicación, algo logré observar en tal aclaración. Ella lloraba, ¿pero porque lo hacía? ; parecía que se lamentaba debido a la indignación, a la decepción, de su propia persona… ese acto me desagradó, me apenó, no entendía porque ella se odiaba ¿por qué habría de hacerlo? Ella era tan talentosa, tan buena persona, y simplemente se subestimaba, no creía en sí misma, lo cual era muy malo, ya que siempre parecía estar triste, siempre, y sólo por contener tal luz que yo he logrado ver con gran escasez.

Ella estaba equivocada.

Ella era mucho más de lo que yo pensé que iba a ser.

Qkrenog: Hiciste bien, *musité nervioso* en serio lo hiciste bien, enhorabuena…, piensa en ello, que lo hiciste bien, porque así fue *suspiré, aliviado de que mis palabras lograran ser fluidas, o algo parecido, por lo menos, gracias suerte* Y seguirás haciéndolo bien, no te preocupes, yo haré hasta lo imposible para que sigas encontrando a los elementos… lo juro.

Miré a Xevul, estaba sonriente y de forma bizarra; complacido de observarme hablar. Eso, me incomodó ciertamente, ya que estaba siendo sensible, y lo era, lo soy, pero sólo lo era con muy pocas personas. Como por ejemplo ella, quien se ganó mi cariño.

Shery: *jadea, en un intento de recobrar la respiración* ¿…S-seguro…?
Qkrenog: Muy seguro… *tomé aire, y dije* creo en ti.

Nunca fui más sincero.

.Ѫ.◘۩◘.Ѫ.

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… … … … … … … … … … … … … . .^. . … … … … … … … … … … … … …

Se supone que esto iba a tener otro final :’v
Se suponía que esto iba a ser publicado ya hace más de una semana :’V
Pero mi vida se tornó algo dramática por unas semanas .n. ; pasó “mamadas personales”, me enfermé del estómago por una guatita sabor a jabón de platos e^e, me resfrié por no taparme la espalda una noche, y, ahora estoy aquí c: estoy mejoh C:
Lal.
Lo siento. Prometo reformarme, seguir con la misma secuencia, traer capítulos extra sorpresa como hice la otra veh :’v hacer dibujitos para cada cap… bueno, eso talvez no c: … es que… sabe dar flojera xDU pero intentaré C:

Hasta la próxima, ojalá os haya gustado.

martes, 2 de febrero de 2016

Capítulo 8: Pesadilla


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Expectativa: -Shery Sun-

La coneja estaba apoyada contra el muro de madera de árbol, abrazando sus propios brazos, me olvidé mencionar que esta vestía un enterizo, una prenda que dejaba al desnudo sus piernas, sus brazos y una pequeña parte posterior de su espalda, se veía que ella tenía frío, bueno, debía tenerlo, había una tormenta aproximándose ahí afuera. Yo no tenía problema con el frío, mis prendas oscuras de tela cálida jamás me lo permitían, creo que todos deberían pensar en esto del tiempo atmosférico, pero no lo hacen.

Incomoda al silencio, me arriesgué al hablarle.

Shery: ¿Estás bien? *pregunté entre el sonido de la lluvia, algo interesada*
¿?: Sí… *dijo en un suspiro, con los ojos caídos* Estoy bien, no te preocu-u… *empezó a exhalar*

Ella alzaba su cabeza en cada exhalación, su cara cambió completamente, sus ojos se entre-cerraban, su boca se ampliaba y su nariz se arrugaba, eso me dio el aviso de que ella iba a estornudar y lo hizo. Un estornudo de ratón, muy gracioso por cierto. Hizo un suspiro de alivio, limpió su nariz con el torso de su mano y volvió al mismo estado de antes, una en la que solo dejaba ver media parte de su rostro.

Sentí que debía hacer algo, algo justo, es decir, ya dije que mis prendas eran todas de una tela cálida así que si me sacaba una… no importaría mucho. Me saqué mi chaqueta y la coneja alzó la mirada, esperando una verificación de lo que estaba viendo, no fuese mentira, o eso yo interpreté.

Shery: Toma *dije suavemente, ofreciéndosela*
¿?: ¿Qué? *exclamó boqui-abierta*
Shery: Póntela, hace frío *ordené, acercándome un poco más para que no tuviera opción de negarse* Además, esta blusa amarilla que tengo puesta también es muy abrigada, no te preocupes por mí, sólo tómala.

Pasó unos segundos antes de que ella la tomase, la situó en su torso y brazos, por ese instante yo tenía razón, tal blusa era muy abrigada, mi nuca y mi espalda tapadas por mi propio cabello estaban en una temperatura normal, la madera no permitía que entrase mucho frío, lo cual era genial. Estaba feliz en ese momento por haber acertado tantas veces en mis decisiones, eso era un milagro, normalmente sería algo parecido a mitad bueno y mitad malo, pero hoy estaba siendo mayoritariamente bueno, estaba más que feliz, estaba en el gran punto del éxtasis, aunque no lo demostrase.

Algo me asustó, la maldita habló sin más, sin ningún previo aviso.

¿?: Disculpa preguntártelo de repente *dijo rascándose con un dedo su mejilla derecha* pero… me gustaría saber tu nombre *finalizó con una sonrisa leve*
Shery: ¿En serio? *pregunté, todavía asustada*
¿?: Sí, pues… me salvaste… me gustaría saber tu nombre *dijo esta vez, con un semblante tímido, algo que en serio me estaba tomando por sorpresa*
Shery: Bien… eh, soy… Shery, Shery Sun *dije, para luego percatarme que había estirado mi brazo, me pasmé, ni consideré el movimiento de ese brazo, tal vez el hábito de hacerlo era el causante…*
¿?: Angela Course *aceptó sonriente, mientras ella alzaba y bajaba ligeramente mi mano* Ahora… *inquirió, atroz* Desearía saber… *desacopló nuestras manos* ¿Qué estaba haciendo alguien como usted por aquí?

Mi corazón se agitó rápidamente, temblé un poco, temí en responderle, pero de todos modos, lo hice, casi atragantándome con mi propia saliva, dije sincera:

Shery: Estoy en una búsqueda *respondí casi tartamudeando*
Angela: ¿Qué clase de búsqueda? *dijo ahora sublime*
Shery: Espera un segundo… *dije con el ceño algo fruncido*

Busqué en mi mochila, en mi mochila… la que estaba en mi espalda y la cual no molestó ¿no molestó en ningún momento a esta coneja? ¿What the fuck? Me quedé en shock durante unos segundos, luego abrí y encontré la tabla, la saqué y se la entregué a la rubia.

Angela: ¿Qué es esto? *exigió suspicaz*
Shery: Una tabla geográfica de Mobius, *respondí arrogante* muestra exactamente donde está lo que estoy buscando.
Angela: ¿Qué estás buscando? *preguntó, suavizándose un poco*
Shery: Los 4 elementos *dije, empezando a hartarme de tantas preguntas*
Angela: ¿Hablas de Fuego, Agua, Tierra y Aire? *dijo lentamente, pasando sus dedos por la pantalla de la tabla, inspeccionando cada detalle que había en ella*
Shery: Algo así…
Angela: ¿Cómo entonces? *ordenó*
Shery: En realidad son Sanguíneo, Colérico, Melancólico y Flemático, pero son de cierta forma algo parecido a los anteriores.
Angela: Hm… *Ese sonido pensativo no me gustó del todo* ¿Y para que los buscas?
Shery: Ugh…

Todas esas preguntas me estaban asfixiando ¿Qué pasaba si le decía todo? ¿Escaparía de mi o no? Sinceridad maldita sea… sinceridad, fe… debía pensar en ello, simpatizarme con ella era un principio en estos instantes, decir la verdad, lo era…

Shery: El planeta del que vengo está pasando… por problemas *dije moviendo inevitablemente las manos*, fuerzas extrañas están atacando a los residentes, los reyes de los dos reinos pensaron que… lo mejor sería reunir a los elementos, ya que… según un libro escrito por nuestra diosa, estos traerán la armonía a nuestro planeta.

Miré hacia ella, sus ojos me estudiaban, me estremecí en mi interior, para no parecer asustada seguí hablando, esta vez con más fuerza.

Shery: El planeta Antares me envió a mi *me señalé a mí misma con el dedo* a buscarlos y llevarlos allá, pienso que tendré que hacer varias cosas, me aterra pero a la vez me encanta este trabajo encomendado, espero encontrarlos a todos lo más pronto posible *…creo que me abrí demasiado…*
Angela: Y hasta hoy… *pensó mirando hacia abajo por unos leves segundos* ¿Cuántos has encontrado? *cuestionó, fijándose en mí*
Shery: A uno.
Angela: ¿Quién es?
Shery: *suspiré*…Tierra.
Angela: ¿Y dónde está?
Shery: Justo aquí, *dije apegándome a ella* eres… tú *le susurré tocando el ícono de Tierra*
Angela: ¿Qué? *dijo y soltó la tabla, sentí como ella empezaba a vacilar con la idea de escapar*
Shery: Antes de nada *dije tratando de calmarme primero a mi*, por favor cálmate.
Angela: ¿De verdad crees que soy el elemento Tierra? *dijo mirándome como si estuviera ofendida ante mis palabras* ¿Acaso no pensaste en la posibilidad de que esa cosa este rota? *no, para nada*…Lo digo por el hecho de que en ningún momento de mi vida he podido manejar la tierra, ni siquiera se me vino a la cabeza el hacerlo *miró hacia afuera, viendo como yo tuve razón, una tormenta llegó*
Shery: No se trata exactamente de que tengas que manejar la tierra *concluí yo misma* solamente es tu elemento, tú eres… tú eres el temperamento Melancólico, *musité, alcé la mirada y esos ojos avellana inseguros, se encontraron con los míos * creo que si todos ellos se unen, formaran al equipo perfecto *dije, tomándola del hombro* por favor, ¡déjame llamar a los reyes para que ellos te lo expliquen de la mejor forma! *supliqué*

Dudó y dudó, se apreció desde su exterior como ella lo hacía en “secreto”, poco después, ella me enajenó.

Angela: No quiero hablar con ellos.
Shery: ¿¡Por qué no!? * inquirí decepcionada*
Angela: Porque te creo, no será necesario *contestó* Te ves sincera, parece como si no mintieras… *dijo, esta vez templada*
Shery: ¿En… en serio? *balbuceé, mi espalda con calor, mis emociones a tope, casi transformándose en una gran euforia*
Angela: Sí… *dijo palpando la tela de la chaqueta mientras contemplaba el aguacero* Será divertido *comentó sonriente* ya estaba desde hace unos días queriendo hacer algo interesante… *suspiró* me aburría con lo de siempre, y de pronto Sticks y los otros se presentaron. Fue emocionante cuando aparecieron, sobre todo con ese tal erizo Sonic *me miró todavía alegre y yo me callé, quería escucharla* no he hablado con ellos, solo me salvaron de un robot gigante extraño, sin embargo Sticks me tomó como bruja por cocinar en ese olla que yo mismo fabriqué *susurró casi dormida, su cabeza apoyada horizontalmente en sus rodillas, esta vez, mirando hacia mi* Y… ¿Dónde están los otros?

Todavía seguía en shock… esto debía ser una broma… trató de decir… ella conoció a Sonic, igual que yo, igual que yo... Pensé que me iba a notificar algo malo acerca de él, pero no, nada de ello.

Alcancé con nerviosismo la tabla, presioné el botón de Tierra y luego velozmente lo marqué en un “encontrado”… luego quise hacer algo tonto.

Le pedí cortésmente una foto, ella aceptó, sin problemas, la tomé con calma y la guardé en el archivo de Tierra. Me aparté de la somnolienta rubia, reposé mi cuerpo en el lugar anterior donde se encontraba, mi pulso tenso… mis emociones cayéndose… yo a punto de romperme…quería volver a casa…todo aquello sucedió justo después de que ella se durmió. Y la ansiedad,…nuevamente la ansiedad…que horror… ella me abrazaba al mismo tiempo que miraba la imagen de Fuego en la misma isla en la que me situaba, esa llama… toda naranja y roja. Sin pensarlo, aplasté en el ícono y observé sus opciones, las mismas que divisé en el cuadro de Tierra, sin embargo, no había notado el hecho de que estas tenían la opción de información… que admirable:

Datos Resumidos - Los Cuatro Elementos

Fuente: El libro de Melphramp

Aire/Sanguíneo: Este elemento vive la vida al máximo, camina ruidoso, expansivo y súper expresivo, siempre hiperactivo y cambiante, es infantil, tan divertido que al entrar en cualquier sala subirá el ánimo a todos con su gran optimismo, y tan sociable que se juntará, si le es posible, con medio mundo.
Fuego/Colérico: Este elemento es divertido, caluroso y optimista, competitivo hasta en la más mínima cosa, tiene un carisma difícil de igualar, puede valerse por sí mismo, tiene una mente práctica y aguda, es decidido y de firmes opiniones, estimula el ambiente con sus inacabables ideas, planes, metas, y ambiciones.
Tierra/Melancólico: Este elemento es inteligente, es un tipo analítico, abnegado, dotado y perfeccionista con una naturaleza emocional muy sensible, es tan variable que en un momento lo verás al punto álgido del éxtasis y al siguiente lo encontrarás en la más profunda depresión.
Agua/Flemático: Este elemento es tranquilo y calmoso, tiene un punto de ebullición tan elevado que casi nunca se enfada, es muy observador y paciente, parece que no sintiese nada pero en el fondo este tipo siente más emoción de la que aparenta, capaz de ver humor en cualquier situación cotidiana; mantiene una visión positiva de la vida.

Veremos si es tal y cómo lo dicen…

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Soy la pesadilla

Expectativa: -Xevul Lofater-

Déjenme hacerles una pregunta: ¿Este lugar no podría verse más espantoso?

Allí había neblina, una neblina que hacia los 5 metros de distancia tu no lograbas ver con buena claridad, tal nube oscura convertía el lugar antiguo y residencial a un lugar oscuro y abandonado.

Unos cuantos investigadores nos habían acompañado en ese entonces, querían recoger unas cuantas cosas que hayan pasado inadvertidas ante sus ojos, no sé qué podría haberse pasado de largo ante esos ojos tan indagadores.

Mientras, yo y mi columna no la estábamos pasando del todo bien estando en un lugar tan aterrador, Qkrenog no dejaba de moverse, estaba muy inquieto, justo en el momento en el que les llamaba la atención algo a los investigadores, Qkrenog se acercaba y preguntaba que encontraron, con una gran cara de amargado este se iba cuando esto parecía ser “inútil” o para nada “interesante”, él… es tan extraño a veces…

Tenía escalofríos, el clima en este lugar extrañamente había bajado, además del soplido del viento, la ruidosa voz de Qkrenog y sus tan tumultuosas pisadas, el lugar estaba en silencio, ese vacío… era tan escalofriantemente tranquilo.

Y lo fue.

De repente todo el lugar se oscureció, el sonido se fue, todos se fueron, no había nada más que el mismo pueblo y yo.

Tratando de calmar mi semblante atemorizado, di unos cuantos pasos y llamé a los otros, sin embargo, no obtuve respuesta. Seguí intentando, seguí gritando a la nada, sin ningún receptor recibiendo, yo me ponía cada vez más agobiado…

¿Qué diablos estaba sucediendo?

Observé a todas partes, buscando a alguien, algo, a Qkrenog, a algún investigador o guarda-espalda, encontré movimiento. Tan grande fue el deseo de tener compañía en un lugar tan pesado, que este deseo venció mi temor y me hizo caminar hacia la figura, esperando poder distinguir quien era la persona a la cual me acercaba, yo daba pasos lentos, no quería acercarme a algo desconocido tan pronto.

La figura se hizo más grande cuando se puso de pie, la figura mobian se encontraba de lado, desde la distancia se pudo notar una pronunciación en su pecho… esa cosa… era una mujer.

Xevul: Disculpe… Señorita *tartamudeé* ¿Usted sabe…? 

Traté de decir si ella sabía dónde estábamos, pero al hablar, yo esperaba más movimiento, pero no vibró ni se sacudió ante mi voz, siguió inmóvil, sosegada, igual que el espacio donde nos encontrábamos. Su cuerpo inerte me turbó, no se movía, no la veía bien y eso me estaba empezando a molestar.

Xevul: ¿…Señorita…? *pregunté, una vez más*
¿?: ¿Cómo estás Xevul~~…? *dijo ella, con voz siniestra y sugestiva*
Xevul: ¿Cómo…. sabe mi nombre…? *dije, cuidadoso en cada palabra*
¿?: Eres un rey… * aclaró, moviendo una de sus largas piernas*…Rey Agua… ¿no es así… *dio otro paso* Xevul? *dijo, en tono superficial* Todos~~ deben saber tu nombre… *se burló*

Ella siguió, su paso era lento pero también era seguro y fuerte, cada vez que se aproximaba más a mí, yo me alejaba, asustado de lo que pudiese suceder si se acercaba.

Miré hacia atrás con el temor de tropezar con algo, al voltear mi cabeza, ella ya no estaba. Redondeé el lugar otra vez con la mirada, ahora, con más pánico y nerviosismo, por sorpresa, la mujer esa me tomó por la nuca, su respiración suave y cálida, sus largas garras amenazando cortarme el cuello me ponía la piel de gallina…

¿?: No puedo creerlo… *rió fuertemente, mala suerte para mi oído* ¡hasta tu sangre huele bien! *explicó, aun riendo*

¿Hasta mi sangre huele bien?

No sabía de lo que hablaba hasta que noté una pequeña línea roja en mi hombro derecho… ella… me había rasgado sin yo haberme dado cuenta de ello… oh dios…

Xevul: *tragué saliva con algo de dificultad, luego, endurecí mi voz* ¿Quién eres?

Rió.

¿?: Oh… Xevul, eres tan estúpido… *bufó como imbécil* ¿Quién soy? *sarcástica, pasó su mano suavemente por mi pelo, al mismo tiempo que yo ya empezaba a vomitar* apuesto a que quieres saberlo *susurró en mi oído…* apuesto a que también quieres saber… *ríe divertida* quiénes somos… *finaliza asquerosamente burlona, apegando más sus sucias garras a mi cuello*

Quería vomitar, esta alta chica estaba siendo más que repugnante, me estaba hartando, calentando a tal punto que decidí explotar:

Cree un tipo de funda resistente fina de agua congelada dentro de una capa de mi piel, era un truco difícil y perfeccionado con los años, súper complicado, pero era necesario en este momento, ella amenazaba con matarme así que el protegerme sin que ella se diese cuenta, era algo muy justo.

De un momento a otro, agarré sus manos con fuerza, tiré de ellas e impacté felizmente a la asquerosa mujer contra el suelo, apenas lo hizo esta se desvaneció. No sabía que me sucedía, no sabía que pasaba, no sabía quién era ella…

Sin embargo, algo enorme apareció, una figura negra de ojos rojos escalofriantes se lanzó sobre mí, me impactó contra el suelo, el ente estaba mostrando sus largos colmillos mientras yo aún seguía intentando sacármela de encima casi delirando del miedo, supuse que era la misma tarada de antes por el mismo ritmo que tenía al hablar. Y yo… ya la estaba empezando a odiar…

¿?: …Cuidado con esas manos… mi rey~~… ejeje… *se burló, convirtiéndose de nuevo en una fémina agobiante* ¿No te parece grandioso este momento Lofater? *dijo con una voz, que sin razón alguna, hizo eco por el lugar*
Xevul: ¡¿Qué demonios eres?! *ordené asustado, mientras aún seguía forcejeando por salir*
¿?: *acercó más su rostro al mío, al punto de casi chocarse nuestras narices* ¿No te cae excitante este momento~? *susurró, meneándose lentamente contra mi entrepierna*…Debería gustarte… *vislumbró decepcionada mi rostro de terror*
Xevul: Déjame… *musité*
¿?: ..Je… *expresó, respiró y sonrío* sólo déjame decirte que todo esto se acabará…

…¿Se acabará?...

¿?: Y tú… mi rey… muy pronto estaremos juntos *explicó, plácida* para toda… la eternidad…
Xevul: No… *exclamé, quieto*
¿?: ………
Xevul: Yo jamás estaré con alguien tan desagradable como usted…no…nunca…

La mujer pelinegra y pálida se había quedado pasmada por unos instantes, molesta, llena de furia, se convirtió en un monstruo de gran boca y ojos fulminantes y sin pensarlo, ella me había devorado…

…Vacío… nada… cero… inexistencia… nulidad… falta… carencia… es lo que veía ahora…

Hasta que escuché una voz…

‘Xevul…’
‘
♫Xevul… ¿Sabías que… soy la pesadilla?♪’
‘La pesadilla que tanto te ama… cariño~~
♪’

La pesadilla… la pesadilla… no sé qué diablos sugería tales palabras de esa horrible mujer… pero de todas formas… no me gustaba…

…

Abrí los ojos, el color beige oscuro y opaco llegó a mis ojos, el sonido del motor de avión retumbo en mi cabeza y el nuevo color marrón rojizo comenzó a inundar mi pobre vista… era Qkrenog, observándome molesto mientras mi visión aun no era del todo nítida él habló:

Qkrenog: ¿Estás bien? *preguntó en tono carrasposo, cómo si le faltara el aire para hablar*
Xevul: ¿……Q-…Qué……? *logré decir, me sentía cansado, me sentía débil, no me sentía bien…*
Qkrenog: Xevul… *murmuró, mordiéndose el labio cómo si intentara resistir algo*… ¡Maldita sea! … *cabizbajo, ahogó un sollozo, luego de unos segundos dijo con esa voz afligida* perdimos unos cuantos inspectores… y otros… guarda-espaldas también………

¿De qué diablos estaba hablando? No le comprendía… ¿Cómo que habíamos perdido gente…? No me lo podía creer… sin embargo, cuando él dijo aquello, recién yo había notado ese pelo rojizo totalmente enmarañado, esas ropas rotas y todo su cuerpo… bañado en sangre.

Qkrenog: …Figuras… *se trabó por un instante*……… *pero, de todas formas, siguió*…oscuras…algo parecido a unas sombras aparecieron, en el momento que sucedió… tú ya te encontrabas tirado en el suelo *pasó su antebrazo por sus ojos, limpiando algunas cuantas pequeñas lágrimas* supongo que… te atacaron primero a ti…

De la nada, oí otra respiración, una cercana a nosotros. El ogro miró hacia el lugar de origen, pestañeó para volver a mí, con su boca abierta anunciando que iba a decirme algo, me hizo sentir algo ansioso por saber qué.

Qkrenog: …Ni mis guardias ni los tuyos pudieron enfrentarlos… *dijo, en un tono tan deprimente que casi me hizo sollozar* pero…
Xevul: ¿…Eh…? *pregunté con esfuerzo*
Qkrenog: Gracias a Melphramp *miró arriba, como si mirara hacia el cielo, agradecido* y gracias al destino… este muchacho *señaló a su izquierda, a la vez que este miró hacia la misma, yo intenté ver donde él señalaba y allí lo encontré…* apareció, según lo que sé, tiene un poder medio en agua *suspiró, aún cansado, vi un lobo negro con ropas quemadas y rasgadas* ¿Vivías allí, no es así? *preguntó, de nuevo en un tono áspero*

El lobo parecía un muchacho de veinte años común, pues este, se hallaba cabizbajo, sentado y casi recostado en un sillón de la nave. Frente a las palabras de Qkrenog, se rió, y por lo que yo noté, de sí mismo…

¿?: Así es señor *respondió, duro*
Qkrenog: Vaya pueblo… *dijo, suspirando* oye, *el chico alzó la mirada* dinos tu nombre muchacho.

Hubo un gran silencio por varios segundos, pero, sólo de forma objetiva, subjetivamente había una gran y ruidosa batalla de miradas, en la que al fin, uno de ellos cedió.

¿?: Mi nombre es Dapper Irew, señor *dijo frío y resistente como el hielo*
Qkrenog: Necesitaremos que nos digas, todo lo que sucedió en esa aldea *indicó, grosero*
Dapper: Como usted diga, señor.
Qkrenog: Agradezco que hayas estado ahí muchacho *dijo sorpresivamente cálido* pero de todos modos, eres un sospechoso… serás interrogado…
Xevul: …Qkrenog… *dije, intentado calmarlo*
Qkrenog: Hay una cabina más al fondo, *explicó, señalando con su mano el lugar* en ella hay una cama y comida en unas cuantas cajas *el chico no respondió, Qkrenog intentó una vez más* te ves horrible chaval… si vas ahora, podrás reponerte y responder con mejor estabilidad a las preguntas que te harán. Vamos, anda.

Pasó unos pocos minutos hasta que este decidió levantarse e irse donde Qkrenog indicó.

Y yo, me intentaba levantar pero no lo conseguía, estaba lastimado, aunque lo bueno ahora era que, estaba más consciente de lo que estaba hace unos minutos. Estaba en el avión de transporte rápido del reino Agua, estaba recostado en un sillón convertible, Qkrenog sentado en una silla firme, me miraba extrañamente a los ojos, con un gesto de molestia, se montó a decir.

Qkrenog: Maldita sea… *exclamó furioso* Tenías razón Xevul…, eso, era espeluznante…*musitó, con aún el pavor en sus orbes*

Bufé.

Xevul: …Te lo dije… (Estúpido ogro…)

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Espero y no les haya molestado este pequeño cambio, pero era necesario, el capítulo ahora se encuentra bien de esta manera comparado con el enorme muy largo de antes D:
Es mejor ahora, se siente adecuadamente proporcional, como lo de siempre.

¡Ojalá les haya gustado! ¡Comenten, que necesito saber que tal quedó!